Hay días normales con el potencial de cambiarte la vida

    Una tarde de mayo de 2003, en la Biblioteca Pública de Vancouver, mientras investigaba para mi tesis universitaria, tuve el momento de claridad más brutal de mi vida.

    Allí estaba yo, con los ojos clavados en una frase que hizo que algo reventara por dentro. 

    No podía parar de llorar. Era un llanto profundo, de puro reconocimiento.

    El autor escribió:

    "Más que nada, yo deseaba desesperadamente escuchar lo que todos los hijos de padres perfeccionistas desean: Solo haz tu mejor esfuerzo. Estaré orgulloso de ti pase lo que pase."

    Esas palabras resumieron la historia de mi vida. 

    Trece palabras que encerraban el significado del amor incondicional, ese que no conocía.

    Y dolía, dolía muchísimo.

    Por primera vez me reconocí como alguien que había aprendido a ganarse el amor a partir de cumplir las expectativas de los demás.

    Ahí entendí que no estaba en Canadá trabajando mientras hacía mi tesis universitaria. Ni siquiera estaba huyendo de mi casa y mis padres.

    En realidad estaba huyendo de mí misma.

    Más específicamente, de la voz en mi cabeza que me torturaba, exigiéndome “hacer más y mejor", culpándome cuando no lo lograba y repitiéndome que nunca era suficientemente buena.

    No hay castigo más cruel que negarte tu amor, creyendo que necesitas ganártelo

    Soy Erika Dessommes. Chilanga y madrileña, además de absurdamente curiosa.

    Estudié Marketing, pero mi pasión siempre fue conocer cómo funciona la mente y entender qué es lo que realmente mueve a las personas a actuar (independientemente de lo que dicen que quieren), comenzando conmigo misma.



    He dedicado años a una misión muy personal: descubrir cómo hacer que mi mente dejara de ser mi peor enemiga para convertirse en mi aliada incondicional.

    Soy una buscadora de soluciones que cree en los datos duros tanto como en la intuición, así que quiero contarte cómo lo conseguí.

    Así comenzó mi búsqueda exhaustiva de soluciones

    Lo intenté todo. Leí decenas de libros de autoayuda, probé métodos tradicionales y terapias alternativas, de todo un poco…

    Y sí, todo sumaba, pero al final del día la voz que me maltrataba volvía a aparecer. 

    Todo se sentía como intentar ponerle una tirita a una tubería rota. 

    No lograba apagar lo que decía esa voz que saltaba en automático en mi cabeza.

    ...Hasta que di con una técnica que me voló la cabeza.

    La descubrí en 2018. Se trataba de Reprogramación Mental Subconsciente (a través del método RTT creado por Marisa Peer).

    Convencí a mi esposo para que participáramos en una sesión grupal guiada directamente por ella. Era online, en inglés y para colmo la escuchamos estacionados dentro del coche, porque no alcanzamos a llegar a casa.

    Aunque el sonido era muy mejorable, entré en una inmersión profunda en minutos. Esa sesión me cambió la perspectiva por completo.

    Marisa me llevó directo a la raíz: a las escenas exactas de mi infancia donde yo misma había llegado a conclusiones que se convirtieron en creencias de supervivencia que me hicieron complacer para no ser rechazada.

    La claridad con la que comprendí las conclusiones de “mi niña” desde mi perspectiva adulta, cómo interrumpí esa historia obsoleta y cómo instalé nuevas creencias y pensamientos en mi mente…

    ¡Hizo que me explotara la cabeza! 

    Escuché mi audio de integración durante 21 días, sin fallar ni un solo día, tal como indicaba el método.

    Al cabo de dos semanas, noté algo. Ante situaciones cotidianas, mi mente empezó a soltar pensamientos que "no se sentían míos", pero que salían de pronto, sin esfuerzo.

    La primera vez que lo noté, tras cometer un error, mi mente me soltó: "A ver, Erika, hiciste lo mejor que pudiste, y eso es suficiente".

    Otro día, ante una crítica, respondí mentalmente: "Gracias por tu opinión". ¡Y me quedé tan ancha, sin darle más vueltas al tema!

    ¡Esto funcionaba!

    Cada vez que mi subconsciente soltaba esos pensamientos nuevos, mi mente consciente saltaba y preguntaba: “¿Qué? ¿De dónde salió eso? ¿Fui yo?”

    Era como tener una asistente personal, una "mini-coach" instalada en mi mente 24/7.

    Mi voz interior destructiva había comenzado bajar el ruido y había dado paso a una nueva voz que me resultaba casi desconocida al inicio. 

    En ese momento no era consciente de lo sucedido, pero había ocurrido algo grande:

    Había despertado a mi Oyente Consciente.

    De alguna forma, durante la sesión y gracias al audio, había comprendido que yo no era esa voz. Que no necesitaba “arreglarme” ni esforzarme más para que me quisieran más. 

    Solo necesitaba hacerme cargo de la historia que me estaba contando mi subconsciente.  

    Y todo comenzaba con dejar entrar mejores creencias y mejores pensamientos. Y definitivamente aprender a hablarme mejor.



    Lo que más me sorprendió es que todo esto sucedió DENTRO DE MÍ. 



    Yo era la primera en darme cuenta del cambio, y yo NO ERA ESA VOZ.

    Nuevamente, yo era la Oyente, era la que se daba cuenta de cada pequeña victoria y de cómo por fin comenzaba a mostrar señales de la confianza que tanto había buscado.

    Lógicamente esto me generó una curiosidad infinita. Comencé a devorar sus libros, sus cursos y, al cabo del tiempo, me certifiqué en el método.

    Y así nació Háblate Mejor

    "Para quien ha conquistado la mente, esta es su mejor amiga. Pero para quien no lo ha logrado, la mente será su peor enemiga."

    —La Bhagavad-gītā

    Mi misión no es "arreglarte", porque no estás rota ni defectuosa.

    Mi trabajo es ser tu guía para que vayas al origen de tu Relato Interno, directo en tu subconsciente, cuestiones y desactives los patrones que te asfixian, escribas tu nuevo relato.  

    Así te hagas cargo de la voz interior que te acompañará el resto de tu vida.

    Yo puedo guiarte hasta la raíz y darte las herramientas, pero la única persona capaz de interrumpir ese relato interno, cambiarlo y elegir nuevas creencias y mejores pensamientos eres tú.

    ¿Quieres saber qué alimenta la voz que dirige tu vida?

    Si has llegado hasta aquí es que algo te ha resonado, así que te invito a hacer el test gratuito "El mapa de tus heridas por sanar" porque el primer paso siempre es mirar hacia dentro y esta es la mejor herramienta que conozco para comenzar.

    • Recibes tus resultados y diagnóstico de forma inmediata

    • Completarlo solo lleva un par de minutos, pero su impacto puede marcar el resto de tu vida.

    No hay respuestas correctas ni falsas, solo la oportunidad de ser brutalmente honesta contigo misma.

    © 2026 Erika Dessommes. Háblate Mejor es una marca registrada. Nº de registro M4370678